miércoles, 19 de marzo de 2014
Consejos para Deshincharse.¿Estás cansada de hacer dieta y no logras eliminar la sensación de hinchazón?
El abdomen es una de las zonas del cuerpo en las que más cantidad de grasas se acumula, incluso en personas de constitución delgada. Esta parte del cuerpo que tanto nos preocupa es muy propensa a la hinchazón por diversos motivos:
- La ingesta de bebidas gasificadas que nos produce una acumulación de gases y como consecuencia hinchazón.
- La retención de líquidos, se produce por un fallo metabólico que hace que el organismo acumule más líquidos de los necesarios para eliminar toxinas y como consecuencia de ello se produce hinchazón este problema es muy propio de las mujeres y en especial en épocas de cambios hormonales (síndrome premenstrual o la menopausia) Los síntomas más propios de dicha patología son pesadez en las piernas, bolsas en las ojeras, hinchazón de tobillos, etc.
- El estreñimiento, es una de las causas que producen este fastidioso problema ya que no evacuar correctamente hace que las heces estén en nuestro organismo más tiempo del indicado y producen toxinas que el organismo tarda más en liberar, así como gases que se general por la existencia de las heces en el intestino o por la ingesta de productos fibrosos o lácteos. Dos de cada tres mujeres presentan algún trastorno digestivo funcional pero el principal suele ser la aparición de gases (aerofagia). Numerosos estudios han hallado relación entre el estrés y la aerofagia ya que inconscientemente al comer tragamaos mas aire entre bocado y bocado por ello debemos masticar bien cada alimento que ingerimos
- La ingesta de alimentos muy grasos o ricos en sodio (sal) que hacen que retengamos más líquido y produzcamos más toxinas.
REFLEXIÓN DEL DÍA
“SER GRANDE” ES SEGUIR ADELANTE PASE LO QUE PASE Y CUESTE LO QUE CUESTE...
LA VERDADERA GRANDEZA NO CONSISTE EN ALCANZAR ÉXITOS MATERIALES, INTELECTUALES O SENTIMENTALES, QUE EN OCASIONES SOLO INFLAN TU EGO, TE LLENAN DE SOBERBIA, Y TE DESVÍAN DEL CAMINO DE LA LUZ Y LA VERDAD...
SINO EN TENER EL VALOR Y EL CORAJE SUFICIENTES, PARA LEVANTARTE Y SEGUIR ADELANTE A PESAR DE LAS ADVERSIDADES, LOS TROPIEZOS Y LOS OBSTÁCULOS DEL CAMINO...
PUES RECUERDA QUE CADA CAÍDA, CADA HERIDA, Y CADA LÁGRIMA DERRAMADA CON AMOR Y POR AMOR... TE VUELVEN FUERTE ANTE LA VIDA, Y TE HACEN GRANDE ANTE LOS OJOS DE DIOS... Y ESE SÍ ES UN VERDADERO ÉXITO!!!... ATRÉVETE, HAZ QUE SUCEDA!!!
Fuente:Mari Yoli Morales
martes, 18 de marzo de 2014
Tortilla de patata y pimiento
Ingredientes:
500 gramos de patatas peladas
1 cebolla mediana
1 pimiento verde italiano grande
5 cucharadas de harina de garbanzo
1 vasito de agua
Una cucharadita de levadura
Aceite de oliva suave
2 cucharadas de vinagre de manzana
Sal marina (puede ser normal)
Preparación:
-Cuando hemos cocinado la patata, la cebollay el pimiento lo pasamos a un bol y lo salamos al gusto. En otro bol mezclamos la harina de garbanzo, el agua, el vinagre de manzana y la levadura (debe quedar un poco más espeso que el huevo). Juntamos y mezclamos bien el contenido de ambos bols.
-Cocinamos la tortilla en una sartén hasta que al pincharla salga el cuchillo sin manchar. Alisar la masa nada más añadirla a la sartén. Darle la vuelta varias veces y dejar tosatar un poco.
ME DOY PERMISO...
Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo...
No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido, o mujer.
Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.
Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.
Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor
humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.
No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso.
Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.
Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo.
No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.
Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas
Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo
hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada.
Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer.
Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.
Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.
Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser
perfecto: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.
Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme
culpable.
No he nacido para ser la víctima de nadie.
Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.
Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.
Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.
Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior.
Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.
Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.
Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera.
Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.
Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.
Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.
Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.
Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio.
Prefiero las relaciones menos densas.
Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.
No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que
me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.
Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es
sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.
Elijo lo que me da salud y vitalidad.
Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de
despreciar las elecciones de otros.
No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.
Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.
JOAQUÍN ARGENTE
REFLEXIÓN DEL DÍA
EL ARTE DE BENDECIR!!!
El simple arte de Bendecir, al despertar, bendice tu jornada, porque ya está desbordando una abundancia de bienes que tus bendiciones harán aparecer. Porque ese bien lo único que espera es una señal tuya para poder manifestarse. Al cruzarte con la gente por la calle, el auto, en tu lugar de trabajo, bendice a todos. La paz de tu bendición será la compañera de su camino, y el aura de su discreto perfume será una luz en su itinerario. Bendice a los que te encuentres, derrama tu bendición sobre su salud, su trabajo, su alegría, su relación con el Creador, con ellos mismos y con los demás. Bendice a todos en todas las formas imaginables, porque esas bendiciones no sólo esparcen las semillas de la curación, sino que algún día brotarán como otras tantas flores de gozo en los espacios áridos de tu propia vida. Es imposible bendecir y juzgar al mismo tiempo. Mantén en ti ese deseo de bendecir como una incesante resonancia interior y como una perpetua plegaria silenciosa, porque de este modo serás de esas personas que son artesanos de la paz, y un día descubrirás por todas partes el rostro del Creador del universo. Y por encima de todo, no te olvides de bendecir a esa persona maravillosa, absolutamente bella en su verdadera naturaleza y tan digna de amor, que eres tú mismo.
Fuente: Mónica Roldán
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