lunes, 19 de enero de 2015

LA ALIMENTACIÓN ES EL HÁBITO QUE MÁS INFLUYE EN LA SALUD


La alimentación es el hábito que más influye en la salud. En efecto, por medio de ella el organismo obtiene la energía que necesita para funcionar y los componentes para crecer y autorrepararse. Una alimentación adecuada evita y cura enfermedades, ayuda a la persona a verse y sentirse mejor, aumenta el rendimiento físico y mental.

Alimentarse correctamente no es necesariamente seguir una larga lista de prohibiciones, y no tiene por qué ser una tarea tediosa o desagradable, sino todo lo contrario.

A continuación veremos un resumen de las leyes que rigen una buena alimentación. Si te parece difícil adaptarte a todas ellas, te recomendamos que comiences por las que te parezcan más fáciles. Siempre es mejor hacer un poco que no hacer nada.

LEY DE LA CANTIDAD
Los alimentos que se consumen cada día deben ser suficientes para satisfacer las necesidades de nutrientes que el organismo necesita, en cuanto a energía y sustancias necesarias para el mantenimiento y crecimiento de órganos y tejidos.

Los nutrientes insustituibles son aquellos que el organismo no puede sintetizar a partir de otros compuestos y por ende necesita que sean suministrados mediante la alimentación. Estos son: los aminoácidos esenciales, los ácidos grasos esenciales, las vitaminas y los minerales. Además necesita agua, fibras vegetales e hidratos de carbono (de donde obtiene energía).

Una alimentación suficiente se manifiesta cuando la persona realiza normalmente las funciones de crecimiento, reproducción, trabajo, actividad mental y conservación de peso.

Tanto la falta de alimentos como el exceso de ellos es perjudicial para la salud, por lo tanto deben consumirse las cantidades apropiadas dependiendo de la edad y la actividad física que se realiza.

LEY DE LA DISTRIBUCIÓN
Hay una frase muy conocida que dice: "Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo". En algunos países, los horarios de trabajo y estudio hacen que las personas tengan un almuerzo rápido, generalmente "comida chatarra", y que hagan de la cena su comida principal. Es notable como en estos países el índice de obesidad es mucho mayor que en otros.

La razón de esto es muy simple: Las calorías que suministran los alimentos consumidos durante la cena no son consumidas por el organismo en su totalidad, puesto que el metabolismo basal (cuando estamos durmiendo) utiliza sólo unas 60 calorías por hora. El exceso se acumula en forma de grasas. Por eso es recomendable una cena liviana a base de frutas y verduras, y tomada unas horas antes de ir a dormir. Recuerda que la digestión se detiene durante el sueño, originando que los alimentos se fermenten causando malestares, mal aliento y mal sabor de boca.

El desayuno es importante para comenzar el día con energía, de modo de evitar el cansancio físico y la sensación de debilidad que es frecuente a media mañana. Pero además, el desayuno es esencial para los estudiantes y para las personas que deben realizar esfuerzos mentales, porque aporta las sustancias necesarias para el correcto funcionamiento del cerebro. Al menos el 20 o 25% de las calorías totales de la dieta deben consumirse en el desayuno. Pueden consumirse cereales, leche (vacuna o de soja), frutos secos y frutas, y también complementos como germen de trigo, polen levadura, etc.

El almuerzo debe suministrar casi todo el resto de la energía necesaria, dejando poco para la cena. Es recomendable comenzar cada almuerzo con una ensalada de hortalizas, que aportan ácido fólico y minerales. También hay que consumir un plato energético y proteico, como cereales y legumbres, pastas, etc.

LEY DE LA COMBINACIÓN
Se sabe que los seres humanos necesitan para vivir hidratos de carbono (contenido en féculas y azucares), proteínas (aminoácidos), lípidos (grasas), vitaminas y minerales. Mezclarlos de manera incorrecta para el consumo resulta no solo en el no aprovechamiento de las virtudes de cada uno, sino que genera todo tipo de trastornos digestivos, que suelen tomarse como normales, pero que podrían evitarse fácilmente siguiendo las leyes propuestas por la trofología.

Para iniciarse, la digestión requiere de enzimas alimenticias, compuestas de grupos de proteínas que facilitan el aprovechamiento de los nutrientes alimentarios. Cada enzima actúa exclusivamente sobre un nutriente, es decir, si se mezclan los nutrientes también ellas lo hacen, lo que muchas veces resulta en que se inhiban unas a otras siendo la consecuencia que los alimentos no sean correctamente digeridos ni aprovechado. Esto es, sucintamente, el ABC de la trofología.

La combinación correcta de la comida tiene una importancia decisiva para una buena metabolización. Sin una digestión completa el cuerpo no puede extraer ni asimilar los nutrientes, aun los de los alimentos más saludables. Además, la digestión incompleta y la metabolización insuficiente son las principales causas de la acumulación de grasas y del aumento de colesterol. Desde la perspectiva de las dietas para bajar de peso, no resultaran eficientes si los alimentos no se combinan correctamente.

LEY DEL EQUILIBRIO
Las cantidades de las sustancias que suministran energía deben guardar una correcta proporción. Los hidratos de carbono deben aportar entre el 55 y 75% del total de las calorías. Esto equivale a una cantidad entre 275 y 375 gramos en una dieta de 2000 calorías. La energía aportada por las grasas debe ser menor al 30% del total, o sea un máximo de 66 gramos por día. Finalmente, las proteínas tienen que aportar cerca del 15% del total, para lo que se deben consumir unos 75 gramos diarios. Además, el cuerpo necesita cantidades apropiadas de diversos minerales y vitaminas, que deben ser provistas por los alimentos.

Una forma fácil de lograr este equilibrio es siguiendo las indicaciones de la conocida "pirámide alimentaria". En ella se muestra la proporción adecuada de los diversos alimentos que se deben consumir.

Básicamente, los productos de la base de la pirámide son los que hay que comer en mayor cantidad, decreciendo hacia la cima de la pirámide. Los grupos de alimentos son los siguientes:

GRUPO 1: Grasas y azúcares. Racionar el consumo al mínimo, o eliminarlos, puesto que no son necesarios en la dieta. Las grasas se pueden sustituir con aceites vegetales, y los hidratos de carbono proporcionan energía en lugar del azúcar.

GRUPO 2: Lácteos. Contienen gran cantidad de proteínas y calcio. Su consumo debe ser moderado.

GRUPO 3: Carne, huevos, pescado, leguminosas y frutos secos. Al igual que el grupo anterior, estos alimentos son ricos en proteínas, y deben ser consumidos con moderación. Los vegetarianos pueden sustituir la carne con proteína de origen vegetal, como la soja.

GRUPO 4: Vegetales. Contienen vitaminas, minerales y fibras. Pueden consumirse en mayor cantidad, limitando su consumo por razones calóricas.

GRUPO 5: Frutas. Aportan vitaminas, minerales y fibras, al igual que el grupo anterior, y la cantidad que se debe consumir es aproximadamente igual.

GRUPO 6: Cereales. Esto incluye el pan y las pastas. Son la mayor fuente de hidratos de carbono, por lo tanto los que suministran más energía al organismo. Deben consumirse en forma abundante.


El Herbolario de César 2

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domingo, 18 de enero de 2015

REFLEXIÓN DEL DÍA





Cuando estés abrumado por la preocupación, invoca tu fe interna para que te ayude a transitarla. No te agobies con incógnitas ni permitas que tu imaginación te quite lo mejor de ti. Cambia tu mente para reflejar positivos y sanos pensamientos, y a su vez, cambia las vibraciones a tu alrededor para traer paz y consuelo.
Ángeles Rodeiro

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REFLEXIÓN DEL DÍA


ORACIÓN DEL PERDÓN CON HO’OPONOPONO
“Divina presencia, pido que se borren ahora todas las memorias, creencias y viejos programas que me ocasionan insatisfacción, enfermedad, sufrimiento, miedo, depresión o tristeza. Pido perdón por la parte de mi que boicotea mi evolución, desde la raíz y para siempre todas las creencias que me ocasionan limitaciones y carencias de cualquier clase. LO SIENTO, PERDÓNAME, TE AMO, GRACIAS. Y en especial pido perdón por la parte de mi que ha participado en crear un conflicto (o una situación…) con (nombre y apellidos de la expareja, pareja u otras personas con las que quiero pedir perdón). Lo Siento, perdóname, te amo, gracias. Te Amo y si hay algo en ti (refiriéndose a la persona a la que pides perdón) que pueda sentarme mal, no es tu culpa ni la mía. Simplemente es algo que se dio de alguna manera y asumo mi responsabilidad en ello LO SIENTO, PERDÓNAME, TE AMO, GRACIAS”
Explicación de esta frase de Hoponopono sobre qué significa y que hemos de visualizar cuando lo nombramos: lo siento, perdóname, te amo, gracias.
LO SIENTO: Refiriéndonos a que lamentamos nuestra participación en esta situación, conflicto, etc.
PERDONAME: Pedimos a nuestra divinidad que nos perdone. Nos hacemos responsables de la parte de nosotros que ha creado el problema.
TE AMO: Visualizamos que sentimos el corazón lleno de amor. Llenamos de amor nuestro corazón para substituir el sufrimiento, el miedo.
GRACIAS: Gratitud a la divinidad y confianza en que todo será resuelto para el mayor bien de los implicados. Gratitud por vivir esta experiencia.
Libro recomendado: “HO’OPONOPONO, lo siento, perdóname, te amo, gracias”.

sábado, 17 de enero de 2015

Aprende a librarte de las malas vibras




Los aparatos eléctricos y las emociones negativas son las principales fuentes que cargan energéticamente los
espacios que habitamos.

La Organización Mundial de la Salurd alertó sobre el “riesgo cancerígeno” de los teléfonos celulares, clasificando sus radiaciones en la misma lista que el escape de motores, el cloroformo y el plomo.

Sin embargo, las ondas que emiten los aparatos eléctricos que se usan en la casa tendrían una efecto similar en las personas y en los espacios que se habitan diariamente.

“Sus ondas electromagnéticas nos van dañando lenta y silenciosamente, especialmente cuando estamos dormidos, es por eso que han aparecido tantas nuevas enfermedades que la medicina no sabe como tratar”.

Muchos estudiosos del tema afirman que la exposición constante a mantas eléctricas, radio despertadores y relojes eléctricos, computador, TV, hornos microondas, refrigerador, lavadora, WI FI, teléfonos celulares, fijos y todos los enchufes y cables de instalación eléctrica, pueden afectar la visión, el oído, el sistema inmunológico y también alterar las emociones.
¿En qué basan estas afirmaciones?
La explicación se relaciona directamente al aire que respiramos.

“El aire, como toda la materia, está compuesto de moléculas, donde cada una tiene un núcleo formado por protones de carga positiva rodeado de electrones de carga negativa, pero cuando el aire se contamina por ejemplo, de estos aparatos o por los vapores aldehídicos, gas radón y las sustancias que emiten las estufas y el humo del tabaco, entre otros edificadores, se produce un desequilibrio que elimina el electrón y se forma un ion positivo”, puntualiza.

Por tanto, lo que sucedería es que los ambientes estarían cargados con iones positivos.

“El equilibrio de iones es muy importante, hasta tal punto que sin éstos, no sobreviviríamos. Científicos de muchos países han demostrado que la alteración del equilibrio natural de iones es perjudicial para el bienestar físico y emocional de los seres humanos”.
Ejemplifican aludiendo las sensaciones que se producen al estar en un bosque, frente al mar, sobre una cascada, el campo, una fogata. Todos, ambientes con alta concentración de iones negativos. Es decir, lugares que cargan y expanden las capacidades propias de cada persona y equilibran la energía.
Cargas emocionales

Sin embargo, los eléctricos no son los únicos responsables de los ambientes “cargados”. También las emociones, las discusiones y todo aquello que ocurre en la interacción también deja su huella en los espacios.
“Así como los seres humanos tenemos un aura, los espacios también tienen su propia aura ectoplásmica, donde queda grabada todas las vivencias que ocurren en la casa sean agradables o desagradables”.

El ectoplasma, sería la “capa exterior del protoplasma de una célula protoplasma, que es la substancia que constituye la parte esencialmente activa y viva de la célula”. En otras palabras se puede entender como una sustancia invisible al ojo humano que constituye cada objeto a nivel energético.
Las vivencias presentes como las pasadas queda impregnada en las paredes porque los espacios tienen memoria. “Nuestra casa es una representación simbólica de nosotros mismos y en un sentido más amplio, una prolongación de nuestro yo”.

Por eso se puede entender cuando uno entra a una casa u oficina y siente que se le erizan los pelos o un repentino dolor de estómago, entonces, no hay duda. El ambiente está cargado.

Agrega que los elementos decorativos y la materialidad de éstos también incide en la “carga” de los ambientes. “El ser humano se alimenta por todos los sentidos y no es lo mismo estar viendo en una pared una calavera que un ángel, esos son mensajes que van al subconsciente y que afectan tu salud”, opina la consultora en Feng Shui.

¿Cómo descargar?

La intoxicación por iones positivos en el aire puede considerarse como causa de debilidad, ansiedad, depresión insomnio, migrañas y enfermedades respiratorias.
El consejo para solucionar estos trastornos es rodeárnos de flores, humedeciendo y ionizando el aire que se respira en forma habitual.
“Las lámparas de sal son ionizadores naturales, su luz blanca y anaranjada estimula la creatividad, relaja y refuerza la concentración y sus efectos se producen aún cuando la lámpara no esté encendida”, afirma.
Por otra parte, tener plantas de helechos, cuarzos, prender inciensos, escuchar mantras y sonidos de campanas, gong, diapasones, cuencos y tambores, velas y humo, entre otros elementos que se pasarán por las paredes y por cada habitación.
Además, lo que se utilice tiene que ser intencionando para que sea lo correcto, ya que cuando se realiza cualquier limpieza también se despeja la vida de las personas que allí viven.
También, si el ambiente esta muy cargado, se puede cortar la luz en las noches, escuchar música elevadora, sacar en forma frecuente la basura usar colores, revisar las formas y materiales de la decoración que sean puros sin barnices ni pinturas contaminantes y que en la cama, el pijama, cobertor y las almohadas estén fabricados con telas naturales y no sintéticos.
Otro consejo casero, es tener agua con sal de mar en las habitaciones o espacios comunes junto con darse en forma habitual baños de tina con sal de mar, ambos para descargar y descargarse, respectivamente.
De todas maneras, lo fundamental en este ámbito será que cada persona tome conciencia de cómo están los espacios que vive y que se anime a cambiarlos. “La casa tiene que ser un vientre materno donde te guste estar, pero si te sientes incómodo es porque hay energías no muy puras que es necesario eliminar”, alienta Rosario Rojas.

http://micartastral.com/
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REFLEXIÓN DEL DÍA



La ansiedad es la mente yendo más deprisa que la vida! Calma! Respira!! Si te quedas en el futuro que ni existe, no disfrutas del presente y despues sientes que no ha pasado nada en su vida. Quédate aquí y ahora y VIVE!!

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