sábado, 12 de abril de 2014

La cúrcuma según la medicina china



La Jiang Huang o Cúrcuma es una planta clasificada entre las SUSTANCIAS QUE FORTALECEN LA SANGRE Y RESUELVEN LA ESTASIS, de naturaleza TIBIA, de sabor PICANTE y AMARGA, y está relacionada con los meridianos del Hígado y del Bazo. Tiene como función el fortalecer la sangre, estimula la circulación y en la menstruación frenar el dolor.
Indicaciones  :
 Protege el hígado. Se han encontrado numerosos compuestos en la cúrcuma que protegen al hígado. Además, estudios sobre la cúrcuma concluyen que ésta es efectiva para reducir el colesterol. Según la Medicina Tradicional China, la cúrcuma descongestiona el hígado, que a su vez domina los tendones, y provoca que aumente la flexibilidad de los ligamentos.

- Carminativa. La cúrcuma es una especia que favorece la digestión. Las especias picantes como la cúrcuma son muy importantes en los países calurosos para ayudar a digerir los alimentos, y el uso de estas especias es muestra de la sabiduría popular de los pueblos.

- Emenagoga. La cúrcuma se ha utilizado para regular los ciclos menstruales.

- Antiséptica. Posee componentes bactericidas y fungicidas, que se han mostrado efectivas incluso administrando pequeñas cantidades de extracto.

- Antioxidante. El brillante color que posee esta especia tan sólo anuncia sus propiedades antioxidantes y anti-envejecimiento que nos aporta. Los pigmentos (colorantes) vegetales son fuentes naturales de salud y antioxidantes.

- Propiedades antiinflamatorias. La curcumina es un compuesto con poderosas propiedades antiinflamatorias.

- Para prevenir el Alzheimer. Se ha observado que las poblaciones que consumen abundante cantidad de cúrcuma en su dieta tienen un índice menor de personas con enfermedad de Alzheimer.

www.curcumamedicinal.com

REFLEXIÓN DEL DÍA



 "Somos sembradores de estrellas sobre todo cuando nos damos cuenta que con una palabra amable, una dulce sonrisa y un delicado te quiero, podemos transformar una noche oscura en una hermosa mañana de LUZ. Nos damos cuenta que podemos sembrar con nuestro amor, paz, alegría y abundancia. No se requiere de nada, solo de ser felices y contagiar nuestra felicidad a todos los demás"... 
Camino del Ser.

viernes, 11 de abril de 2014

BENEFICIOS PARA LA SALUD DE LAS DEPURACIONES


El bienestar y la salud dependen de dos procesos básicos: una correcta nutrición y una correcta eliminación de desechos. Sin embargo, mientras que la nutrición está muy reconocida, no así la eliminación de desechos, pues no se le suele dar tanta importancia. La sangre es el fluido principal que lleva nutrientes y oxígeno hacia las células y, a su vez, recoge los desechos del metabolismo celular. Ya en el mismo torrente ocurren algunas detoxificaciones, sin embargo, la mayor parte de las acciones de neutralización y eliminación de desechos tiene lugar gracias a órganos y sistemas específicos que actúan como filtros y agentes.

Cuidar los filtros de la sangre es esencial para que pueda nutrir y limpiar de forma óptima y sí, es lo más parecido a cuidar los filtros de nuestros automóviles. Hay filtros de agua, de gasolina, de aire, y los mantenemos en buenas condiciones, pues sino, el vehículo durará poco. Imaginemos que en nuestra casa y en nuestra ciudad no se pudieran recoger las basuras ni depurar las aguas fecales, tendríamos serios problemas de salud. Un sistema limpio, optimiza su funcionamiento. En el cuerpo es exactamente igual.

Si en el organismo se acumulan desechos, éstos actuarán como venenos para nuestras células y tejidos haciendo que enfermen e incluso, mueran. Por suerte disponemos de diversos sistemas y órganos que trabajan de modo coordinado para que nuestras células puedan eliminar sus desechos y para que el cuerpo pueda neutralizar y sacar hacia el exterior esos residuos.

LIMPIEZA DEL CUERPO
A los órganos que trabajan filtrando y eliminando los residuos se les denomina emuntorios, palabra que proviene del latín y significa limpiar. Los principales son: pulmones, riñones, hígado, intestino y la piel.

Los pulmones participan en el intercambio gaseoso, eliminando CO2 residual; los riñones ayudan a filtrar la sangre y como sustancia de desecho forman la orina. El hígado filtra la sangre y es el gran laboratorio de nuestro organismo que promueve, entre otras, reacciones de desintoxicación y nos defienden de sustancias potencialmente dañinas, entre ellas, medicamentos, alcohol, drogas, microorganismos, residuos tóxicos del metabolismo, etc. La pared intestinal es una barrera física y química que nos protege impidiendo que absorbamos sustancias peligrosas para nuestra salud. Gracias al intestino, los desechos son eliminados como componentes fecales. Además, en el intestino se encuentra una gran parte de nuestro sistema inmunológico. El sistema inmunológico trabaja en coordinación con otros sistemas y es esencial para reconocer y eliminar células, sustancias o agentes patógenos o tóxicos. Una buena digestión es vital pues permite separar lo útil de los desechos.

La piel es el órgano más grande que tenemos, cumple funciones muy variadas: nos comunica con el exterior, nos aísla y nos protege. De modo semejante al intestino, la piel también es una barrera física y química. Si ambos están en buen estado, suficientemente elásticos y sin roturas, con su microbiota propia intacta, es difícil que un agente patógeno los afecte y los atraviese. Sin embargo, dañamos la piel y el intestino con demasiada frecuencia con agentes irritantes y tóxicos. La piel gracias a las glándulas es un órgano eliminador que ayuda a excretar hacia el exterior sustancias tóxicas principalmente mediante la sudoración. Esta función de la piel apoya a los riñones y a los pulmones en la depuración, por eso se suele decir que la piel es «el tercer riñón y el tercer pulmón».

EL RIESGO DE LA ACUMULACIÓN DE DESECHOS
Si los desechos no se eliminan de nuestro cuerpo, se acumulan en el interior y tendremos diferentes manifestaciones leves o graves, dependiendo del aislamiento de las células por culpa del depósito de desechos. Así, por ejemplo, son consecuencia de los acúmulos de desechos inflamaciones y deterioro tisular, artritis, cefaleas y migrañas, neuralgias, contracturas, erupciones o eczemas, poca concentración, mala visión, insomnio, formación de masas como pólipos o tumores, hepatitis, nefritis, infecciones recurrentes, vientre hinchado, digestiones lentas, halitosis, debilidad de los vasos sanguíneos, deterioro del colágeno, insuficiencia pulmonar o renal, hipertensión, hipercolesterolemia, sobrepeso, edemas, etc. Estas y otras afecciones se benefician de una depuración.

Pera mantener nuestro medio interno lo más limpio posible es muy sencillo: basta con realizar depuraciones cada cierto tiempo. Existen ciertas plantas cuyos principios activos pueden ayudarnos a mantener nuestro organismo en perfectas condiciones de limpieza, amén de lo que ayudemos con la dieta. Podemos nombrar plantas como la genciana cuya raíz contiene principios amargos que favorecen el funcionamiento del hígado. La corteza de condurango es un excelente activo frente a inflamaciones intestinales, gastritis y otros problemas digestivos. Junto con la alcachofa y el cardo mariano, son especialmente eficaces para ayudar al hígado y a la vesícula biliar, pueden actuar como colagogos, coleréticos y aperitivos, promoviendo las secreciones digestivas y favoreciendo el movimiento intestinal, además muestran una acción hepatoprotectora. La cúrcuma, el jengibre, la canela y el anís verde ayudan a un correcto funcionamiento del sistema digestivo a la par que ayudan a evitar las inflamaciones intestinales y articulares que tantas consecuencias negativas tienen para nuestra salud.

Beber agua suficiente, alimentarnos de forma sana y equilibrada son sin lugar a duda los cuidados esenciales que nos podemos ofrecer para beneficiar a nuestra salud en general.

Ya lo dice el refrán: «cuerpo limpio, mente clara».

Fuente: ABCsalud


REFLEXIÓN DEL DÍA



Ni los bienes materiales ni el dinero te garantizan la felicidad, son las vivencias, las experiencias, las realizaciones y las pequeñas satisfacciones de cada día las que verdaderamente enriquecen tu vida, comienza hoy a atesorarlas y a cuidarlas en tu banco interior... 

jueves, 10 de abril de 2014

Cómo ayudar a una persona con depresión



La depresión, según la OMS, se está convirtiendo en una verdadera pandemia. Seguro que tienes alguien cercano a ti que está padeciendo esta patología. En este post te muestro 10 consejos sobre cómo ayudar a una persona con depresión.

1) Convencer a la persona para que acuda al médico.

En ocasiones la persona deprimida se encuentra bloqueada y no comprende que su estado de ánimo puede mejorar. El primer paso, es convencer a la persona para que acuda a su médico de cabecera.

Su médico de cabecera puede que le recete unos antidepresivos, los cuales le empezarán a hacer efecto a las dos semanas. Lo ideal sería que lo derivase a un psicólogo o psiquiatra.

2) Acompañar a la persona deprimida al médico.

Tomar buena nota de la medicación que se le va a administrar. La persona deprimida necesita que alguien le acompañe en este sendero de oscuridad. Pueden aparecer efectos secundarios asociados con la medicación. En cualquier caso es necesario que sea constante y metódico con lo que le han recetado.

3) Prepárate para aguantar un estado de ánimo negativo.

Estar con una persona deprimida no es fácil pero tienes que entender que se trata de una enfermedad y él o ella es un enfermo/a. Tendrás que tener paciencia. Sin embargo, tu presencia y apoyo incondicional es necesario para el enfermo.

4) No agobies a la persona deprimida con consejos.

Su cerebro no funciona igual que el tuyo. Está carente de dopamina y no piensa ni siente las cosas como tu. Simplemente acompáñale y compréndele. Háblale pero no le des sermones. Esta enfermedad requiere su tiempo.

5) Distraerle de sus pensamientos negativos.

Intenta realizar alguna actividad con él o ella que sepas que le gusta hacer. Pon todo tu entusiasmo en preparar dicha actividad para lograr arrastrarlo hacia ella. Cualquier cosa que le distraiga de sus rumiantes pensamientos negativos le hará mucho bien.

6) Cuidado con los pensamientos suicidas.

La persona puede mostrar su deseo de morir. Rápidamente hay que intervenir e insistir en que está pasando por un período malo en el que él o ella está enfermo/a. Es como si se tratase de una gripe pero que dura más y es más difícil de soportar. Tiene que comprender que esta enfermedad tiene cura y que tiene que tener paciencia.

7) Ten un plan de actuación para cada día.

Tener el día programado con diversas actividades: cocinar un plato especial, ver una buena película, salir a dar un paseo por la naturaleza, hacer que venga alguna visita,… Todas estas cosas hay que hacerlas con tacto y sin forzar la máquina. Deben surgir de manera natural y espontánea para que la persona deprimida no se abrume.

8) Presta tu tiempo incondicionalmente.

Una persona deprimida a menudo se precipita de una persona a otra en busca de ayuda. Esta persona deprimida tiende a centrarse sólo en el terrible sufrimiento que vive. La gente pronto se cansa de este tipo de conversación. Poco después, se produce el rechazo.

La persona deprimida necesita desesperadamente a alguien que le cuide, alguien a quién aferrarse. La mayoría de la gente no puede cumplir esta función. Si eres un amigo ocasional al que una persona deprimida se aferra, ten piedad. Escucha con cuidado. Dona un poco de tu tiempo.

9) Comprender que el proceso de la enfermedad puede ser largo.

A medida que avanza el tratamiento, la persona deprimida mejorará. Es importante saber que la recuperación es muy lenta. Algunos esperan una recuperación completa. Se produce un suspiro de alivio y ya no se tiene una mayor tolerancia de todos los signos de la depresión. Pero a la depresión le gusta aferrarse.

Una persona puede sentirse casi normal durante la noche para que a la mañana siguiente todo le parezca sombrío. La persona deprimida necesita saber que estos cambios de humor pueden ser el principio del fin.

10) Ayudarle a tomar decisiones.

Una característica de la depresión es la incapacidad de tomar decisiones. Para una persona sana tomar decisiones puede resultar fácil. Esta incapacidad de la persona deprimida puede causar una desesperación en su entorno más cercano. Las personas deprimidas necesitan ayuda en la toma de decisiones.

La agonía y el sufrimiento que les acompaña a la toma de determinadas decisiones es muy frustrante para las persona deprimidas. La paciencia y la tolerancia son clave en la relación con la persona deprimida.

http://www.recursosdeautoayuda.com/como-ayudar-una-persona-depresion/