sábado, 26 de octubre de 2013

¿Qué emoción se oculta detrás de cada enfermedad?



“La conexión cuerpo mente” es el nuevo libro de Debbie Shapiro. En él explica cómo nuestros estados emocionales pueden favorecer todo tipo de enfermedades: hipertensión, disfunciones cardíacas o trastornos nerviosos de diferentes tipos. Las distintas dolencias  pueden contribuir no sólo a transformar nuestra salud física, sino también a facilitar la curación a un nivel más profundo. El secreto está en descubrir y comprender los mensajes que encierran los desórdenes físicos para poder conocernos y vivir mejor.

“Para entender esta conexión psicosomática, antes tenemos que reconocer que la mente y el cuerpo son un todo”, afirma la autora. Normalmente, consideramos al cuerpo como un “envase” que nos acompaña, al que debemos cuidar y que cuando se daña deban llevar al médico para repararlo. “Lamentablemente esta visión es muy limitada. Niega la complejidad de energías que configuran todo nuestro ser, energías que fluyen y se intercomunican. (…) No existe separación entre lo que sucede en la mente (pensamientos y sentimientos) y lo que ocurre en el organismo”, explica.

Para Shapiro, “demostrar el efecto de la relación psicosomática es sencillo. Sabemos que un sentimiento de ansia o nerviosismo puede dar lugar a un trastorno estomacal, estreñimiento o dolor de cabeza. Sabemos que el estrés puede ocasionar úlceras o, incluso, ataques al corazón; que la depresión y la infelicidad afectan a nuestro organismo hasta el punto que nos sentimos pesados y aletargados, faltos de energía; perdemos el apetito o comemos en exceso; nos duelen la espalda y el cuello... Sin embargo, la felicidad aumenta nuestra energía y nuestra vitalidad”.



El lenguaje psicosomático

“Es un lenguaje de fácil comprensión. Para comenzar, hay que develar cuál es nuestro conflicto interno. Luego, enfrentarnos a él y transformarlo en paz y armonía para lograr que la curación tenga efecto”, afirma la autora. Este es un listado de los problemas y dolores  más frecuentes y sus posibles causas emocionales.

Cabeza. Es nuestro centro de comunicación, el lugar desde donde conectamos con el mundo. Si nos duele, es porque sus arterias se han estrangulado y aceleran el pulso sanguíneo. La sangre transporta nuestros sentimientos (amor, aceptación, ira, odio o rechazo) y a través de las arterias y las venas damos y recibimos amor. El estrangulamiento de las venas de la cabeza suele indicar, por consiguiente, una incapacidad para expresar o recibir esos sentimientos.

Cuello. Es el puente entre la mente y el cuerpo. Un cuello con poca movilidad indica la imposibilidad de ver en todas direcciones: se trata de una visión muy rígida y limitada, que supone obstinacióny una mentalidad estrecha. Puede, también, constituir una reacción a un estrés extremo que nos inculca el deseo de encerrarnos y limitarnos.

Espalda. Es un espacio donde se mezclan símbolos y significados. Ahí es donde dejamos todo lo que no queremos ver o mostrar a los demás: es el lugar en el que enterramos sentimientos y experiencias que nos han causado daño o confusión. Por otra parte, contiene la columna vertebral, el elemento más importante de toda la estructura psicosomática, el pilar que sustenta nuestro ser y sobre el que se asienta el resto del cuerpo. El dolor de espalda indica un deseo de evadirse de algo, de volver la espalda a ello; o bien necesitamos librarnos de “un peso” que cargamos sobre ella.

Alergias. Es una respuesta hiperactiva por parte del sistema inmunológico a un agente externo; esta respuesta se deriva de una causa interna. ¿A qué somos realmente alérgicos? O  ¿ante qué reaccionamos de un modo hiperactivo? ¿Qué origina de verdad esa irritación y la fuerte respuesta emotiva de nuestro organismo? Las alergias tienden a indicar un nivel profundo de temor, un miedo a participar plenamente de la vida o a despojarse de las ayudas para ser autosuficientes. Además… ¿Nos servimos de una alergia para conseguir cariño?

Corazón. Como centro del amor y núcleo de nuestras emociones, se asocia a toda la gama de sentimientos. Los ataques al corazón son una situación desesperada a través de la cual el cuerpo nos advierte que hemos ido demasiado lejos, que estamos prestando demasiada atención a aspectos materiales o que estamos luchando por conseguir algo de escaso valor real y no dedicamos suficiente atención a la familia o a los afectos.

Hipertensión.  El exceso de tensión emocional se debe, con frecuencia, a una alta presión sanguínea o una tensión nerviosa intensa. La causa reside en un profundo temor y falta de confianza, la sensación de que corremos peligro constante y debemos estar alerta. Esto puede atribuirse a alguna experiencia traumática en el pasado. Una respiración profunda y una total relajación son esenciales.

Infecciones urinarias (cistitis).  Se debe a una falta de expresión de los sentimientos negativos que tienen que ver con las relaciones (un 80% de los casos de cistitis se manifiestan en un momento de ruptura), así como a los temores y conflictos conectados con el renacimiento del propio ser más allá de las relaciones con los demás.

Pies. Son el medio que nos permite guardar la estabilidad, avanzar y sentirnos seguros en la relación con el mundo. Los problemas en los pies indican un conflicto en la direccióny en la producción de movimiento, así como una falta de seguridad y estabilidad en nuestro entorno.

Y la lista sigue. Cada dolor, enfermedad o problema se genera, de acuerdo a Shapiro, en todas las emociones y sentimientos reprimidos que nos invaden. Reconocerlos y tratarlos es la clave para vivir mejor y de manera más saludable.

Fuente: “La conexión cuerpo mente”, Debbie Shapiro, Ed. Robin Book.


REMEDIOS NATURALES PARA LA DEPRESIÓN


La depresión es un desorden emocional desagradable que se manifiesta en varios grados

Éstos van desde sensaciones de tristeza leve hasta el abatimiento pronunciado. Es causado, por lo general,por las crecientes complejidades y exigencias de la vida profesional y personal moderna.

En el caso de la mujer también ocurre debido a fluctuaciones hormonales repentinas  como cuando termina la menstruación, se inicia la menopausia, como después de dar a luz o de un aborto espontáneo.

Los factores de riesgo asociados a la depresión son:
Historial familiar de depresiones
Viudez
Pérdida de una pareja
Trastorno de la personalidad
Aislamiento
Falta de confianza
Alteraciones de la salud (especialmente en personas de la tercera edad)
Abandono familiar
Los principales síntomas de depresión son:
Cansancio
Trastornos del sueño
Preocupación
Llanto, tristeza, melancolía, desesperación
Pérdida de afecto hacia sí mismo y hacia los demás
Sentimiento de fracaso y autodesprecio
Sensación constante de vacío
Sensación de pesimismo
Sentimientos de desamparo
Dificultad para concentrarse
Apetito alterado
Letargo, pereza y apatía
Pérdida de interés en vivir (Deseos de sucidarse o intentos para hacerlo)
 
Remedios populares

Remedio para la depresión 1: Existen diferentes frutas, verduras y hasta flores que ayudan a mejorar la depresión como son la salvia, geranio, pomelo, jazmín, lavanda, limón, mandarina, naranja, manzanilla, rosa, sándalo. Sin embargo, la sabiduría popular nos refiere que, desde tiempos antiguos, el ginseng es una de las plantas más utilizadas para  curar la depresión.

Remedio para la depresión  2: Un remedio natural consiste en comerse dos bananos bien maduros cada día

Remedio para la depresión  3:: Un remedio de la abuela es el chocolate. La persona quien lo coma es dificil que esté deprimido.

Remedio para la depresión 4: Tomar 1 cucharada de jalea real, colocar debajo de la lengua y esperar que se disuelva.

Remedio para la depresión  5: Mezclar 7 gotas de esencia de lavanda, 10 gotas de rosa damascena y 5 gotas de neroli azahar o flores de naranjo) y luego agregar 1 cucharada de aceite de jojoba y dar masajes en el plexo solar (abdomen) y a lo largo de la columna vertebral.  A esta preparación se le puede añadir 1 cucharada de sal, diluir en una jarra de 1 litro de agua caliente y tomar un baño de, por lo menos, 30 minutos. (remedio proveniente de la aromaterapia)

Remedio para la depresión  6 Tomar 30 gotas, tres veces al día, de extracto de avena.  Con este remedio se logrará que se normalice el sistema nervioso, aportando tranquilidad.

Remedio para la depresión  7 Tomar dos cucharadas diarias de levadura de cerveza.

Remedio para la depresión  8: Lavar las sábanas con una solución hecha con 15 gotas de aceite esencial de árbol de té, 20 gotas de aceite esencial de lavanda y 15 gotas de aceite esencial de rosas por cada litro de agua.

Remedio para la depresión  9 Verter un litro de agua hirviendo  sobre 3 gr de raíces de genciana. Dejar macerar 6 horas.   
Después de ese tiempo,ponerlo a hervir de nuevo y añadir 30 gr de hoja de sauce, 20 de pasiflora, 20 de flor de centaura menor y 10 de semillas de serpol.

Posteriormente reposar 10 minutos y colar.  Tomar el preparado a lo largo del día en pequeñas cantidades.

Remedio para la depresión  10: Verter 2 cucharadas de toronjil en un vaso de leche y hervir durante 5 minutos.  Tomar 1 vaso diario

Remedio para la depresión  11: Mezclar 1 cucharada de hojas de fresa, romero, manzanilla y de naranjo amargo.  Colocar en un recipente que contenga  tres tazas de agua hirviendo.  Tapar, dejar reposar durante 5 minutos y colar. Tomar esta prepración a diario.

Remedio para la depresión  12: Exprimir 2 limones y verter su jugo en un vaso de agua. Luego, añadir 1 cucharada de semillas de chía.  Tomar esta preparación dos veces al día.

Remedio para la depresión  13 Hervir en medio litro de agua un puñado de albahaca, uno de toronjil y otro de manzanilla durante 10 minutos.  Tomar esta preparación a lo largo del día.

Remedio para la depresión  14 Hervir durante 10 minutos un puñado de perejil y otro de valeriana en medio litro de agua. Beber una taza cada cinco horas.

Remedio para la depresión  15: Incluir en las ensaladas dos dientes de ajo crudo el cual aumenta la serotonina en el cerebro lo que eleva el ánimo y combate la depresión.

Remedio para la depresión  16 Lavar varias hojas de lechuga y colocar en un licuadora junto a un vaso de agua.  Licuar, colar y tomar, a diario, en ayunas.

Remedio para la depresión 17 Hervir 20 gramos de valeriana, 1 manzana grande y 1/2 membrillo en un litro de agua, por espacio de media hora. Tomar, endulzados con miel, dos vasos al día, en ayunas y antes de acostarse.

Remedio para la depresión 18 Verter 1 puñado de lúpulo en una taza de agua que esté hirviendo  Tapar, dejar en reposo, colar y beber 1 taza al día.

Recomendaciones

Ser más activo   Es importante que las personas con depresión tengan una vida activa  que involucre el enfocarse en alcanzar alguna meta o la realización de un proyecto.

Realizar ejercicios  El ejercicio como caminar y nadar no sólo ayuda a tener un cuerpo y mente sanos sino también proporciona la relajación mental.  El ejercicio también brinda una sensación de realización y reduce el sentimiento del desamparo.

Aprender a relajarse y a meditar  Se debe aprender el arte de la relajación y la meditación así se gana control sobre el sistema nervioso y se separa las energías mentales y emocionales en actividades que den descanso.

Expresar sus sentimientos en papel  Una forma de expresar sus emociones  consiste en plasmarlos en papel, ya sea escribiéndolos o dibujándolos. Inclusive si dibuja, puede utilizar colores para así desahogarse y poder sentirse mejor.
 
Analizar la situación:  Resulta conveniente analizar la fuente de la depresión, ya que así se sentirá mejor y hasta podrá contrarrestarla.  

Hablar de ello  Resulta útil compartir los sentimientos puede hacer que la persona deprimida se sienta mejor.

Procurar distraerse.  Puede que la mejor solucion de una depresión sea distraerse o poner la atención fuera de los pesares.  Puede salir a visitar un amigo o ir a ver una película en el cine con la pareja o un familiar

Evitar suponer.  En ocasiones una persona se encierra en una suposición y se deprime sin saber en realidad que está sucediendo.  Confronte sus suposiciones con la realidad, ya que tal vez descubrirá que las cosas no son como las creía.

Evitar la toma de decisiones importantes.  Si una persona está deprimida, es mejor postergar la toma de decisiones en asuntos vitales hasta cuando se sienta mejor para prevenir equivocaciones.

Reducir la ingesta de alimentos procesados Según estudios realizados, la depresión y otros trastornos relacionados con el estado de ánimo son un 50% más frecuentes entre las mujeres que basan su dieta en comida precocinada y con un alto contenido en grasa (pizzas, hamburguesas, patatas fritas o bollería industrial).  Por ello, se recomienda disminuir y, si es posible, hasta evitar el consumo de este tipo de alimentos.

Llenar la vida de luz y color. Según investigaciones realizadas, la luminosidad y los tonos vivos mejoran el ánimo. Por eso las lámparas basadas en la cromoterapia (emiten luz de distintos tonos, siendo los mejores en este caso los amarillentos y anaranjados) y la fototerapia (da una luz blanca brillante que simula la del sol) ayudan a cargarse de vitalidad.  Igualmente, es importante que la persona que sufre de depresión se vista con colores vivos como el rojo, naranja y  hasta fuscia y evite los grises y negro

Ir a un especialista. Se debe procurar ayuda de un especialista cuando se presenta la depresión por más de tres semanas.
Fuente: remediospopulares.com

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REFLEXIÓN DEL DÍA


“No hay un camino que sea el correcto y todos los demás equivocados. Los escaladores de montañas tienes que elegir entre llegar a la cima por la ruta directa, o descubrir una que les resulte más fácil. Depende de ellos. Tú tienes que decidir cuál es tu camino espiritual y luego seguirlo sinceramente. Hay algunos que buscan y todavía no han encontrado su camino espiritual tras otros y lo seguirán cierta distancia, luego se darán cuenta de que no es para ellos y emprenderán otro. Continuarán haciendo esto hasta que encuentren el camino apropiado. Encontrarán el camino apropiado si buscan diligentemente y nunca abandonan su búsqueda. Si has encontrado tu camino y es el adecuado, sigue siempre adelante y no pierdas tiempo mirando hacia atrás o criticando a aquellos que todavía están buscando.”

viernes, 25 de octubre de 2013

SALIR DE LA ANSIEDAD



1-¿Cómo podemos detectar si tenemos o no ansiedad?
Podríamos describir una larga lista de factores que nos ayudaría a detectar si somos candidatos potenciales: mal ambiente en el trabajo o en casa, problemas personales, obligaciones familiares, exceso de actividades, compromisos, horarios,... Pero la ansiedad va íntimamente ligada al carácter particular de cada persona y al modo en que afronta la vida. Cuando uno se toma las cosas demasiado en serio, si es muy autoexigente y responsable en todo lo que hace, si da demasiadas vueltas a los problemas, si no se permite un tiempo diario para relajarse y desconectar, si hace días que no se ríe de si mismo, es el candidato perfecto.
2-¿Puede hablarnos de la sintomatología?
La sintomatología es muy variada, puede ir desde una sensación de angustia en el estómago hasta el pánico incontrolado. Entre estos dos extremos nos encontramos con aspectos como el cansancio, contracturas musculares, irritabilidad, insomnio, dificultad para concentrarse, opresión pectoral, taquicardias, arritmias, mareos, vértigos, temblores, sudor, etc. Muchas veces los síntomas son tan intensos que impiden hacer una vida normal.
3-¿Cree que la ansiedad puede considerarse una enfermedad física?
No, en absoluto.
4-¿Por qué?
La ansiedad no se coge por ahí como si fuera una gripe. Los síntomas físicos que nosotros clasificamos como ansiedad son consecuencia de señales químicas e impulsos nerviosos generados por el cerebro. El cerebro funciona como un transformador: procesa pensamientos y los manifiesta físicamente. Por lo tanto, el cuerpo es simplemente un espejo en el que se refleja nuestra forma de pensar y de sentir. La ansiedad es un trastorno de la mente, que hace una interpretación de la realidad basada en patrones de conducta determinados (por ejemplo, la creencia de no ser capaz de poder afrontar o superar una situación). Esto también sirve para la depresión, puesto que ambos trastornos son diferentes expresiones de un mismo conflicto.
5-¿A qué se refiere cuándo dice que "Nadie va a sacarnos de la ansiedad"?
Cuando un paciente te dice: a ver que me vas a hacer, que ya he probado varias terapias diferentes y ninguna me ha funcionado. Te está diciendo que no quiere hacerse responsable de su problema y por lo tanto, hagas lo que le hagas no va a funcionar. Por eso explico en mis seminarios que lo primero que hay que hacer para salir de la ansiedad es tener claros dos conceptos: que la ansiedad no es una enfermedad y que nadie te va a sacar de ella si no te haces responsable de lo que te está pasando. Solo es necesario comprender que es lo que ha ocurrido, por qué ha ocurrido y que hay que hacer para volver atrás. Entonces la decisión de salir o no se convierte en un acto responsable y personal. Esta toma de responsabilidad no significa renunciar a la ayuda de profesionales, ni que no se deba tomar medicación en caso de necesidad. Significa que debemos abrir los ojos y tomar plena conciencia de la situación.
6- Según dice, la ansiedad tiene varías fases. ¿Puede hablarnos de ellas?
Si queremos salir de la ansiedad primero hay que organizar un plan de acción y para ello es necesario seguir algunos pasos. El primero es trazar un mapa emocional básico que nos permita observar el problema desde una perspectiva global. Esto nos ayudará a reconocer en que parte del proceso nos encontramos exactamente y nos va a servir como punto de referencia para saber que dirección debemos tomar, si estamos dando los pasos correctos o saber donde nos estamos equivocando. Para que resulte fácil de explicar y de entender he hecho una escala describiendo la ansiedad en cuatro fases:
1ª Fase (ansiedad leve):
Esta es una fase que cualquiera puede conocer bien. En ella no hay reacciones fisiológicas importantes. Solamente encontramos síntomas que se pueden asociar al estrés: sensación de angustia en el estómago, tensión mental, tensión muscular, opresión pectoral, cefalea, insomnio, cansancio, irritabilidad,...
2ª Fase (ansiedad aguda):
En esta fase las reacciones fisiológicas son evidentes en momentos de tensión. A los síntomas anteriores les añadiríamos: dificultad respiratoria, taquicardia, arritmias, sudor, mareo, orina excesiva, temblor de manos, tartamudeo, incoherencia mental,... Todavía se puede mantener el control de la situación y una vez pasados los momentos de tensión no se vuelve a pensar en ellos.
3ª Fase (crisis de ansiedad):
En esta fase las reacciones fisiológicas empiezan a dejar de estar bajo control. Se piensa mucho en los momentos de tensión y se esperan con preocupación. Sólo pensando en la situación aparecen los síntomas físicos: mareo, taquicardia, sudor, disnea,... En los momentos de máxima tensión se pierde el control del cuerpo y la capacidad de pensar de forma coherente (suele pasar por hiperventilación). Es lo que se llama crisis de ansiedad.
4ª Fase (ansiedad extrema):
Esta fase es grave. Se pierde el control de la situación, incluso en los momentos de reposo. Hay una sensación profunda de pánico que impide por completo hacer una vida normal. Los síntomas físicos se interpretan como señales de peligro, lo que sitúan a la mente de la persona en un estado constante de angustia. El cuerpo y la mente se encuentran en estado de shock.
En esta fase la vuelta atrás es muy larga y costosa. Además pueden quedar secuelas.
7-¿Cuales son los siguientes pasos a seguir?
Una vez reconocida la fase en que nos encontramos hay que preguntarse: ¿hacia donde quiero ir? Aunque la respuesta sea obvia, es necesario hacérsela, pues al contestarla es cuando uno toma la decisión real de hacerse responsable de su problema.
Entonces, el siguiente paso sería conocer cuales son los obstáculos que nos vamos a encontrar en el camino de regreso a la normalidad. Para ello he hecho tres clasificaciones:
1- Obstáculos externos.
Estos obstáculos no los podemos controlar y les vamos a echar la culpa de nuestra ansiedad. Aunque parecen muy evidentes y suelen ser el motivo detonante, ellos no son los responsables. Me refiero a los acontecimientos relacionados con aspectos de nuestra vida cotidiana y alrededores: la pareja, los hijos, los vecinos, el trabajo, el tráfico, las obligaciones, los políticos, el gobierno, la crisis, etc. Lo que en verdad nos causa la ansiedad son los pensamientos que proyectamos sobre ellos.
2- Obstáculos interpretados como externos.
Tampoco los podemos controlar y también les vamos a echar la culpa de nuestra ansiedad. Son motivo de gran tensión y preocupación, pero ellos tampoco son los responsables. Me refiero a los síntomas físicos.
Generalmente estos síntomas se interpretan como los causantes de la ansiedad. Cuando en realidad, la ansiedad es la causante de los síntomas.
3- Obstáculos internos.
Son los únicos que podemos controlar, aunque dejamos que ellos dominen de manera inconsciente el 90% de nuestras acciones. Me refiero a los pensamientos. Ellos son los verdaderos causantes de la ansiedad y de cualquier estado emocional. Los pensamientos se convierten en emociones y en síntomas físicos. Somos lo que pensamos y el mundo que vemos y sentimos, se ajusta a nuestros pensamientos. Está claro que, en el caso de la ansiedad o la depresión (y muchos otros desórdenes emocionales) hay que hacer una reestructuración profunda de nuestra forma de pensar, de sentir y de percibir el mundo que nos rodea. Esta es la clave principal.
8-¿Por dónde debería empezar una persona que sufra ansiedad?
A nivel práctico estos son unos consejos sencillos y asequibles para cualquiera. Quien decida probarlos se sorprenderá de su eficacia.
- Detener todo exceso de información y actividad mental innecesaria.
Evita: la televisión (sobre todo por la noche), las noticias, periódicos, radio, Internet, videojuegos, las películas agresivas (solo de humor).
- Regular la alimentación.
Evita: café, te, coca cola, bebidas azucaradas, bebidas tonificantes, bebidas light, chocolate, azúcar, bollería. Come lo más sano que puedas.
- Movimiento.
Camina. Cada día si puedes. Empieza con veinte o treinta minutos y poco a poco lo vas alargando hasta una hora. El ejercicio corporal elimina toxinas, moviliza la sangre y la linfa, pone en funcionamiento los órganos y fortalece el organismo. Después del paseo te sentirás mucho mejor.
- Relajación.
Es muy difícil tener una crisis de ansiedad si estamos relajados. Busca algún CD que contenga una relajación guiada, no demasiado larga, entre diez y veinte minutos es suficiente. Practícala dos veces al día. Cuando la aprendas podrás aplicarla en cualquier lugar o situación.
- Respiración.
Es un punto clave para controlar las crisis de ansiedad (que suelen desencadenarse por culpa de una hiperventilación). Cuando te sientas en un momento crítico, coloca tus manos sobre el estómago, inspira por la nariz, lenta y silenciosamente, nota como el abdomen se va hinchando, pero no llegues a la máxima capacidad pulmonar. Aguanta unos segundos la respiración. Relaja el pecho y el plexo solar. Exhala el aire por la boca libremente.
9-¿Qué tipo de terapia/s de ayuda propone para salir de la ansiedad?
- Psicoterapia, acupuntura, naturopatía, masaje relajante, homeopatía, esencias florales, reiki. Son terapias no agresivas que resultan eficaces como soporte.
- Buscar un hobby, una distracción. Trabajos manuales. Desarrollar la creatividad. Aprender un idioma. Aprender a tocar un instrumento musical. Apuntarse a un gimnasio.
- Chikung, Yoga, Taichi, danza,... ayudarán a regular el cuerpo y equilibrar la mente.
- Si la ansiedad está en una fase avanzada, entonces sería aconsejable acudir a un especialista médico y tal vez tomar algún ansiolítico en momentos puntuales, puesto que a veces es lo único que puede calmar la mente en las crisis de ansiedad.
- Y un consejo final: estúdiate, analízate, averigua las trampas mentales que te mantienen estancado y te impiden salir de la ansiedad. Desarrolla tu propio método terapéutico personalizado. Nadie mejor que tu sabe lo que necesitas para curarte.

Publicado por Josep Muñoz

Tratamientos naturales para reducir los ataques de pánico y la ansiedad




Estas claves para vencer la ansiedad pueden resultarte provechosas, siga nuestras indicaciones

Debemos saber que los ataques de pánico son cada vez mucho más frecuente en esta sociedad moderna, donde las preocupaciones y el estrés, entre otras cosas, generan estados de ansiedad que terminan manifestándose a través de dichos ataques.
Pero podemos  recurrir a algunos remedios caseros y naturales para combatirlos.
Al tratarse, básicamente, de un trastorno de ansiedad, apuntar a reducir dicho estado es uno de los puntos de partida más importantes. Las siguientes  hierbas para la ansiedad pueden resultarte de gran ayuda para este problema, así mismo estos remedios caseros.
Para evitar la ansiedad, nada mejor que los alimentos que podrían denominarse “tranquilizantes”. Estos son los grupos de vegetales y cereales con una mayor cantidad de vitamina B y magnesio. Cabe destacar que, justamente, las propiedades principales de este tipo de alimentos son fundamentales para el buen funcionamiento del sistema nervioso central, además de ser antioxidantes.
Lo más recomendable es incluir en la dieta diaria, a modo de remedios naturales contra la ansiedad, una importante ración decereales integrales como trigo, avena o cebada y también frutos secos como las avellanas, almendras o nueces.
Las verduras como la col, coliflor, espinaca, endibias, rábanos, lechugas y judías entran dentro de esta categoría y pueden ser empleadas para aquietar los ánimos ansiosos.
La levadura de cerveza, por su alto contenido en vitamina B, se trata de un gran complemento para combatir la ansiedad y puede ser consumida junto a la leche o el yogur.
El germen de trigo, ya sea en su estado natural o en forma de aceite, también queda incluido dentro de los más efectivos “tranquilizantes naturales”. Demás está aclararlo, un poco de ejercicio y un cambio en la forma de enfrentar la vida, terminarán siendo el complemento perfecto para superar –o sobrellevar- este mal.
Si estás buscando cómo combatir la ansiedad, recuerda que una de las claves para vencer la ansiedad es recurrir a las hierbas para la ansiedad, sin embargo, debes saber cómo controlar la ansiedad antes de que ella te controle a tí.
Pero también es muy importante darse cuenta que hay que apuntar al problema de raíz. Y esto no solo se soluciona con hierbas o remedios naturales, sino trabajando el conflicto desde tu interior.
No debes olvidar tampoco que tu alimentación y hábitos son importantes para solucionar estos problemas. Trata de evitar la cafeína, el alcohol y otras drogas.  Come sano, haz deporte o ejercicio físico de cualquier tipo, distrae tu mente, busca nuevas actividades para hacer, ayúdate con ejercicios de relajación.

Fuente: http://bioremedios.com/