martes, 11 de febrero de 2014
AVENA, ENERGÍA Y BIENESTAR
Es uno de los cereales que contiene menos hidratos de carbono, pero, como contrapartida, aporta más proteínas. Gracias a ello, su poder para saciar el apetito es más alto y también favorece la actividad del páncreas, lo que resulta beneficioso para las personas con la tasa de azúcar en sangre demasiado alta. Además, tiene propiedades depurativas y diuréticas, por lo que resulta conveniente incluirla en la alimentación habitual, sobre todo en caso de retención de líquidos y sobrepeso.
Además, proporciona vigor y bienestar, gracias a su contenido en vitaminas B1 y E, minerales (manganeso, fósforo, magnesio y hierro), proteínas (13 %), hidratos de carbono (37 %) y ácidos grasos de la mejor calidad, como el linoleico (omega 6), todo en cantidades óptimas y con la ventaja de que se digiere muy bien.
En el desayuno representa una excelente opción: mezcle hojuelas de avena con leche, añada una pizca de sal y lleve al fuego alrededor de 15 minutos, revolviendo constantemente. Endulce con miel y aromatice con canela.
Ocho dietas depurativas Las dietas depurativas desintoxica el organismo y pueden ayudarte a adelgazar.
Las dietas depurativas tienen como objetivo limpiar el organismo de toxinas. Esto es posible gracias a que, debido a la ausencia de grasas y proteínas, el organismo descansa ya que algunos órganos como el riñon o el hígado no tienen que trabajar para filtrar estos nutrientes. A través de los líquidos que se ingieren se favorece la eliminación de las toxinas a través de la orina.
No hay que olvidar que las dietas depurativas no están recomendadas para personas que padezcan alguna insuficiencia renal, hepática, mujeres embarazadas, diabéticas, pacientes oncológicos o personas con trastornos de la conducta alimentaria, niños o ancianos. Por ello, y para no poner en riesgo la salud, aconsejamos que, antes de iniciar este tipo de dietas, se consulte con un nutricionista y, sobre todo, no se prolonguen más tiempo del que indican.
1. Dieta de frutas y verduras
Durante dos días, consumir sólo frutas y verduras. Esto ayudará a limpiar el organismo. Es aconsejable consumir estos alimentos frescos y crudos, enteros o en forma de zumo. Pueden incorporarse infusiones. Pautas: Comer todo tipo de frutas durante el desayuno, a media mañana y por la noche y decantarse por ensaladas de verduras en las comidas.
2. Un día de ayuno
Se trata de una práctica milenaria y que siguen muchas culturas en la actualidad. Mediante el ayuno, se ayuda a que los órganos descansen. Gracias a la ingestión de líquido, se eliminarán las toxinas. La entrada del otoño es un excelente momento para realizarlo y preparar el organismo para la llegada del frío. Duración: Un día. Pautas: Es importante escoger un día tranquilo. El estrés puede dificultar la tarea. Conviene avisar a nuestro entorno más cercano. La actividad física e intelectual debe ser moderada. Si notamos síntomas desagradables como mareos o nauseas, conviene dejar el ayuno e introducir la comida poco a poco.
3. Dieta desintoxicante de la avena
Combinar frutas y hortalizas, copos de avena y sopa de avena. Duración: Cuatro días Pautas: Durante un día combinar las frutas con muesli de avena y frutas. Para las comidas, se recomienda hacer un caldo de avena, zanahorias, puerros y apios, todas ellas, hortalizas diuréticas y acompañarlo de filete de pollo a la plancha o pescado al vapor.
4. Dieta desintoxicante de soja
Consiste en combinar la soja y sus productos derivados con frutas y verduras. Puede aliviar los síntomas del síndrome premenstrual así como ser útil para mujeres menopáusicas. Duración: Un día. Pautas: Tomar un yogur de soja y una fruta para el desayuno. A media mañana, un plato de granos de soja. Para comer, se puede optar por algún producto de soja como una hamburguesa con unas hojas de lechuga. A media tarde, tomar un batidos de soja y, para cenar, tofú con un tomate abierto aderezado con aceite de oliva.
5. Dieta de zanahorias
Consiste en tomar exclusivamente zanahoria y agua. Duración: Tres días. Pautas: En el desayuno, tomar un zumo de tres zanahoria y una infusión. A media mañana, una zanahoria pelada.En la comida, un caldo de cinco zanahorias, apio y cebolla y un pescado al vapor. A media tarde, un batido de dos zanahoria. Para cenar, tomar un zumo de dos zanahorias. Antes de acostarse, tomar una infusión.
6. Dieta del tomate
Esta dieta es apropiada para fumadores, personas que padecen celulitis. Duración: Tres días. Pautas: Al levantarse, tomar un zumo de tomate. Para desayunar, dos tomates espolvoreados con un poco de orégano y un café. En el almuerzo, tomar una ensalada de tomate acompañada con brotes de soja y un filete de pollo a la plancha. Todo ello regado con aceite de oliva. Como merienda, un zumo de tomate con menta. De cena, un tomate y unas hojas de lechuga. Antes acostarse, tomar una infusión.
7. Dieta de la alcachofa
La alcachofa actúa contra las grasas y aumenta la capacidad diurética del organismo. Se puede realizar hasta tres días. Duración : Un día. Pautas Para desayunar, una rebanada de pan integral con crema de alcachofa y una infusión. A media mañana, un yogur desnatado. Para el almuerzo, un arroz blanco hervido mezclado con corazones de alcachofa a la plancha. A media tarde, un vaso de leche desnatada. Para cenar, tortilla francesa con alcachofa.
8. Dieta del pomelo
Es otro poderoso quemagrasas. Eficaz para desintoxicar y perder peso si se incorpora en las comidas y muy rápido si se come solo. El pomelo, además, es muy rico en fibra y vitamina C.
Duración: Dos días si se ingiere solo pomelo y una semana si se incorpora con otros alimentos. Pautas: Si se va a comer solo pomelo, consumirlo en todas sus preparaciones (zumo, tacos o rodajas). Se pueden consumir yogures desnatados a media mañana y tarde y una ensalada de espinacas o lechuga como almuerzo o cena. Si se introduce en las comidas se puede optar por un zumo de pomelo, con una rebanada de pan integral y café por la mañana, un yogur desnatado a media mañana; una sopa de apio, dos huevos duros, y medio pomelo para el almuerzo; una ensalada de lechuga con medio pomelo y un filete de pollo a la plancha para cenar.
ETERNAMENTE JUNTOS

Hemos recorrido el universo durante eones,
algunas veces juntos y otras por separado.
Hemos llorado la ausencia pasajera del otro,
ocultos tras el sol de alguna lejana galaxia.
Hemos reído juntos colgados de la cola de algún cometa
y nos hemos amado ocultos tras alguna nebulosa.
Mil veces nos despedimos y otras mil nos reencontramos
y tantas otras veces pasamos uno junto al otro sin reconocernos.
Los tiempos se acortan y la evolución esta llegando a su fin,
quizás este sea nuestro ultimo viaje.
Estoy aquí, parado en este pequeño planeta
esperando que el universo disponga.
Te reconoceré, recuerdo aun tu luz, tu fragancia,
y recuerdo tu esencia que también es la mía.
Tal vez nos reencontremos en este plano,
o tal vez sea en el viaje de regreso como esferas,
viajando presurosas a través de la galaxia,
y allí juntos, jugaremos como siempre
a ver quien llega primero a nuestro hogar.
Carlos Sigg
REFLEXIÓN DEL DÍA
RECUERDA QUE SOLO SI TE DAS PERMISO DE VIVIR TODAS LAS EXPERIENCIAS QUE APARECEN EN TU CAMINO... PODRÁS SENTIR... Y QUE SOLO SINTIENDO PODRÁS EXPRESAR... Y QUE SOLO EXPRESANDO LO QUE SIENTES... PODRÁS LIBERAR TODAS LAS EMOCIONES TÓXICAS QUE CONSTANTEMENTE ENVENENAN TU ALMA Y ENFERMAN TU CUERPO, COMO EL MIEDO, LA TRISTEZA, LA IRA, LA CULPA, LOS JUICIOS Y LAS VIEJAS CREENCIAS...
Y QUE SOLO LIBERANDO TODAS ESAS EMOCIONES... PODRÁS SANAR Y DEJAR EL ESPACIO VACÍO PARA QUE LA ALEGRÍA, LA LUZ Y EL AMOR, LLENEN TODOS LOS RINCONES DE TU SER...
POR ESO DESDE AHORA, CON LA LUZ DE ESTA NUEVA CONCIENCIA, SE RESPONSABLE DE TU VIDA... Y VIVE, SIENTE, FLUYE Y EXPRESA... PUES DE ESA FORMA TU ALMA Y TU CUERPO SANARÁN, Y DESCUBRIRÁS UNA NUEVA FORMA DE VIVIR MÁS LIBRE, ARMONIOSA Y FELIZ!!!... ATRÉVETE, HAZ QUE SUCEDA!!!
Fuente: Mari Yoli Morales
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sábado, 8 de febrero de 2014
"Los pensamientos curan más que los medicamentos"
Reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la capacidad de curar de la energía, mucho más eficaz que los medicamentos. Bruce Lipton (Estados Unidos, 1944) ha conseguido aunar ciencia y espíritu. No es poco mérito el suyo si tenemos en cuenta lo "alérgicos" que son los científicos a los temas trascendentales. Es doctor en Biología Celular y fue pionero en la investigación con células madre. Sus estudios sobre la membrana celular y las modificaciones de las células según el entorno sentaron las bases de la nueva epigenética. Sus descubrimientos (que iban en contra de la opinión científica establecida de que la vida es controlada por los genes) y el estudio de la física cuántica le han llevado a criticar duramente la medicina convencional. Es autor de libros como La biología de la creencia y La biología de la transformación.
Usted asegura que la medicina convencional va por muy mal camino. ¿Tan peligrosos son los medicamentos que nos recetan?
Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Y esas personas son muchas más que las que mueren por tomar drogas ilegales. Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda. Tiene que aprender cómo funcionan las células.
¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?
Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Puse una célula madre en un plato petri y, como cada diez horas se divide en dos, al cabo de dos semanas, tenía miles de células, todas idénticas. Luego cogí algunas de ellas, las coloqué en otro plato y cambié el entorno celular (son más como peces porque viven en un entorno fluido). Cambié la química en ese plato y ahí formaron músculo. Después, cogí otras del primer plato y las puse en un entorno diferente, y se formó hueso, y otras se convirtieron en grasa al volver a cambiar el entorno. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?” ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad. ¡El humano es un plato petri cubierto de piel!
¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?
Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por ello, si pongo al ser humano en un entorno nocivo, igual que la célula, también enferma. Si lo trasladas a un entorno sano, entonces sana. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.
En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil?
No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.
¿Está diciendo que el efecto placebo –creer que algo nos sanará– es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.
Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una cápsula? Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. Deberíamos poder decir que la ciencia está separada de la industria farmacéutica, pero no es así, porque con el dinero de esta se paga el desarrollo de la ciencia, y ese dinero solo va esos estudios que dicen que las drogas funcionan. El dinero controla la ciencia.
Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración.
He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas. La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se intefiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer. La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.
Eso significa que el estrés nos hace enfermar, ¿no?
Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario. De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas. El 90 por ciento de la gente que va al médico es debido al estrés, y también el cáncer funciona igual.
Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía.
Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células. La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible. Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro? Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.
Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?
La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo. Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos... pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. Uno se llama placebo y el otro nocevo. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas.
Y eso enlaza con la física cuántica.
Totalmente. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado.
Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento?
Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo.
Pero no lo podemos controlar.
Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida
Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se 'programa' su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!
La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Sería algo así como conducir un coche: si te enseñaron a conducir mal y has automatizado esa forma de conducir, pues lo más probable es que tengas accidentes. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.
¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?
Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: “¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?”. Los pensamientos positivos, el conocimiento... solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes. Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente. Técnicas de psicología basadas en la energía como la hipnosis o el Psych-K son una manera de cambiar el subconsciente, es como un aprendizaje rápido.
Con su investigación, ha aunado ciencia y creencia, un binomio que evita la mayoría de los científicos. ¿Usted cree en la eternidad?
Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis celulas y las tralado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno. Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Así que cojo otra, la enciendo, conecto el canal y vuelvo a ver el programa de Bruce, pero en otra tele, o lo que es lo mismo, en otro ser. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.
¿Eso le hizo creer que tenemos espíritu?
Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado? Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser. Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.
Fuente: La biología de las creencias
de Bruce Lipton
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