viernes, 30 de mayo de 2014

Cuando decaigo...


Siempre que siento miedo, que todo me agobia, que mi fuerza parece decaer.
Miro mi humilde, hermoso, puro e inmutable gohonzon. 
Lo observo en silencio, le enciendo una vela, un sahumerio, le digo suavemente: "Estoy perdida, devuélveme la fe"
Y el me mira, yo sé que me mira, y tan solo con cruzarnos, estar juntos frente a frente, me envuelve en un abrazo, me susurra despacio, que vuelva a empezar.
Y es allí cuando mis lágrimas salen aflorando sin parar, y canto como puedo, Nam Mioho Rengue Kio. Y empiezo despacio, sin prisa y sin pausa, y luego me elevo, me lleno de fuerza, de luz y de paz. Y vuelvo a levantarme, fuerte como un roble, comienzo a cantar, cada vez con más fuerza, con más alegría, con más corazón.

Sé que pase lo que pase en mi vida, siempre será para mi mayor bien, y sé que podré superar cualquier obstáculo, por que allí está mi fe, fuerte como un roble, mi amado Gohonzon, esperando a asistirme, a que lo abrace con una mirada, a que le cante suavemente, desesperadamente, con alegría, con confianza, con AMOR
Siempre están también esos compañeros de ruta, esos camaradas, con quienes comparto mi fe, con quienes siempre puedo contar, a quienes acompaño y quienes me acompañan a lo largo de este viaje maravilloso, que es la VIDA., el regalo más grande del Universo, en el cual, aunque a veces no pueda comprenderlo, todo está entrelazado.

Y están ustedes, corazones de fuego, almas llamadas, budas innatos, personas que a través de este hermoso portal, me enseñan y generan en mí, una honesta admiración y lealtad, un deseo de ayudarlos, compartir, apoyar, y apoyarme.
GRACIAS; infinitamente, SENSEI, Toda, Ikeda, Nichiren y todos los que hicieron posible que hoy podamos estar unidos por un bien comun: Kosen rufu.

Cuando decaigas jamás olvides, que mientras entones con la fuerza de un león, nada es imposible."Luceros en Camino

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