viernes, 5 de octubre de 2012

El Reiki – Energía Vital En Movimiento (Prana)


El Reiki no es otra cosa mas que el equilibrio de la energía (Prana) que circula en nuestro cuerpo y que obtenemos a través de la respiración. El equilibrio energético que proporciona el Reiki y el aprovechamiento de la Energía Vital (Prana) es lo que permite a las personas mantener su salud.


El Reiki y todo lo que nos rodea es
tá compuesto por energía, lo que vemos y percibimos con los sentidos, lo que no podemos ver pero percibimos y aún aquello que no vemos ni percibimos pero que está presente día a día.

Estrictamente hablando, el ser humano, animales, plantas y objetos no somos otra cosa más que energía (Ki), por lo tanto hacer una diferenciación entre nuestra conformación física y energética sería redundante.

Sin embargo, para un mejor entendimiento es necesario hacer esta diferencia, ya que aquello que podemos percibir con nuestros sentidos pertenece al mundo material mientras que aquello que percibimos pero que no podemos experimentar con el tacto, la vista, el oído, etc., pertenece al mundo energético.

El Prana, al ser el elemento energético que todo lo conforma, tiene manifestación cósmica (Prana Cósmico) en relación a la creación como un todo y su manifestación individual, es decir, su labor dentro del funcionamiento del cuerpo humano desde el punto de vista orgánico y psicológico. El Prana individual está contenido por el Prana Cósmico y para el estudio que nos ocupa haremos referencia al Prana Individual, sus manifestaciones y efectos en el manejo de la energía Reiki.

La forma más elemental de captación de Reiki o Prana que tiene el ser humano es la respiración, por ello, la forma en que respiramos es la forma en que vivimos. Es decir, la capacidad que tengamos para introducir Prana a nuestro cuerpo a través de la respiración determinará la calidad de vida en su aspecto físico y mental que podamos llevar.

La energía Reiki está involucrada en nuestra actividad física, psicológica y emocional. Nuestro motor de movimiento es el Prana, nuestros pensamientos están compuestos de Prana y todas nuestras emociones son también conformadas por Prana. Aquí podríamos hacer la pregunta ¿Porqué si todo lo que nos conforma es Prana o Energía Reiki, la fuerza física, fluctuación mental y emociones son tan distintas de una persona a otra?

La respuesta a esta pregunta se da refiriéndonos a las distintas modalidades de la naturaleza material existente.

El mundo está conformado por materia básica o Prakriti y ésta se rige por tres modalidades o cualidades llamadas Gunas:
» Tamas – se refiere a la actividad impulsiva del ser humano, a la inercia. Todas aquellas acciones llevadas a cabo desde la ambición y deseo de poder desmedido que impulsan a las personas a pasar sobre otros para lograr su objetivo.
» Rajas – se refiere a la actividad humana pasional que induce a relacionarse con otros para obtener algo a cambio. Es decir, se buscan relaciones que permitirán cambiar el estado de sufrimiento por momentos de tranquilidad.
» Satwa – es el estado de la naturaleza material en el que se logra la serenidad a pesar de los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor.

Es importante aclarar que las Tres Gunas o Estados de la Naturaleza Material coexisten, nunca se separan, sin embargo es una de ellas es la que rige nuestro vivir diario.

Como se mencionó anteriormente, la principal fuente de Prana para el ser humano es la respiración y si bien, para todos es el mismo, el aprovechamiento que podamos tener de él varía dado el estado de naturaleza material en el que nos encontremos.

El consumo de Prana depende del movimiento mental y concentración haciendo que su “eficiencia” dentro de cada persona varie.

Una persona en estado Tamásico tendrá una muy alta actividad mental dada su forma de relacionarse con el entorno. Las personas Tamásicas tienden a querer controlar todo su entorno y por lo tanto consumen un alto porcentaje de su energía Pránica en pensamientos que los lleven a no perder el dominio sobre los que lo rodean.

El desgaste energético en esta actividad no permite que el Prana circule libremente por todos los centros energéticos generando “bloqueos” en ellos, que traen como resultado sensaciones de malestar físico, mental y emocional. La respiración agitada y excesivamente superficial es una de las características de la persona Tamásica, generando fatiga y alta probabilidad de contraer enfermedades crónico degenerativas.

Quien se encuentra en estado Rajásico de la misma forma tendrá una respiración agitada pero con mayor profundidad que a quien lo rige Tamas. El Rajásico siempre buscará obtener beneficio de todas sus acciones por lo tanto el compartir se le dificultará mucho haciendo que gran parte de su energía Pránica se consuma en pensamientos de posesión y de celoso cuidado de sus bienes y relaciones personales. El estado Rajásico generará un alto movimiento emocional, haciendo que la persona pueda pasar de estados de euforia a estados de depresión en instantes, haciendo de su vida un constante va y ven entre los pares de opuestos.

Finalmente, una persona en estado Satwico tiene una mucha menor actividad mental lo que provoca que el aprovechamiento de Prana en su cuerpo sea mayor. La respiración en este tipo de personas se vuelve lenta y profunda lo que implica un mejor aprovechamiento energético. En las personas regidas por esta modalidad de narutaleza material comienza a gestarse el equilibrio que permite la concentración y entendimiento de la verdadera naturaleza del Ser, dejándo en segundo término las necesidades físicas de superviviencia. Es decir, a través de la existencia y consciencia cada vez más clara del Alma (sin que esta consciencia sea totoal) se logra mantener el equilibrio entre la energía material y la energía sutil (Reiki o Prana) que genera la vida.

EL REIKI Y LA RESPIRACIÓN:

El verdadero aprovechamiento de la energía Reiki y en consecuencia del Prana en el cuerpo se da al momento del vaciado total del aire en los pulmones, es decir, al momento de la exhalación. No es la falta de aire lo que nos hace respirar, sino la falta de aprovechamiento del Prana inhalado lo que nos genera la sensación de asfixia. Lo que experimentamos no es la sensación de falta de aire en sí, sino la falta de energía que permite el funcionamiento de los órganos vitales.

PRANA COMO ENERGÍA REIKI:

Prana literalmente significa Energía Vital o lo que es lo mismo, Energía Universal. Es decir, el Reiki no es otra cosa que la canalización de Prana a través de las palmas de las manos para equilibrar su propio flujo en nosotros mismo en quien recibe el tratamiento. Las sensaciones percibidas mientras se ofrece una sesión de Reiki y mientras se recibe no son otra cosa que manifestaciones de Prana en los más de 88 mil centros energéticos del cuerpo humano.

El Prana visto como Energía Reiki puede utilizarse para calmar el dolor propio y el ajeno, enviando a la parte afectada una porción de Prana extraído del aire. Puede enviarse a distancia y afectar a otras personas. El pensamiento del operador transmite y colorea el Prana reunido con tal propósito y lo aloja en el organismo del paciente.

Como las ondas “hertzianas”, el Prana es invisible al ojo humano (con excepción de los clarividentes). Durante su envío, pasa a través de los obstáculos que se interponen a su paso y se dirige a la persona que está en armónica disposición de recibirlo. En esta transferencia de Prana guiada por la voluntad, se funda la transmisión del pensamiento o telepatía, curación a distancia, visión telescópica, etc.

La terapia individual y grupal de Reiki permite de pricnipio obtener estados de relajación profunda a través de los cuales se comienza el proceso de curación de enfermedades físicas y afecciones emocionales.


Por: Prema Shakti

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