miércoles, 13 de agosto de 2014

PROPIEDADES DE LA CALABAZA



La calabaza, auyama, ahuyama, istacayota, uyama, zapallo, sapuyo, vitoriera, anco o calabacera son algunos nombres comunes con que se conoce la Cucúrbita máxima. Ésta es una planta herbácea anual espontánea cultivada por su fruto, hoja, flor y semilla.

La calabaza tiene tallos flexibles y trepadores, es de hojas cordiformes, pentalobuladas, de gran tamaño y nervaduras bien marcadas; presenta abundante pilosidad en hojas y tallo. Las flores son amarillas o anaranjadas, de pétalos carnosos, monoicas. El fruto es un tipo de baya llamada pepónide; presenta gran variación (polimorfismo); puede ser elongado o esférico, de color verde opalescente a naranja intenso, pasando por un crisol del ámbito de los colores amarillentos. La pulpa es de color amarillo-anaranjado, densa, de textura firme y de sabor dulce. Su aroma es característico a su fruto, particularmente llamativo por lo cual se lo utiliza culinariamente en gran medida.

Las flores de calabaza son comestibles. Se pueden comer crudas en ensaladas, cocinadas con otras verduras. Poseen abundante agua y poca grasa. Son ricas en calcio, fósforo y poseen un contenido en vitamina C y ácido fólico mayor que la calabaza.

La calabaza contiene en su interior numerosas semillas ovales, convexas, lisas, de 2 a 3 cm de largo, las cuales a su vez contienen una pulpa blanca y comestible; con las cuales se elaboran las tradicionales pepitas o pepas.

Es originaria de América, donde se desarrolla de forma silvestre en el Cono Sur y Mesoamérica. Los registros más antiguos de su cultivo se encuentran en la cultura Las Vegas, en la península de Santa Elena, Ecuador. Estos vestigios fueron estudiados en la década de 1970 y 1980 por la arqueóloga norteamericana Karen Stother. La datación es de 7.000 a. C. Hace dos mil años ya era domesticada por la Cultura Mochica, en el Perú. Fue introducida en época temprana a Europa (Finales del siglo XVI), donde por la facilidad de su hibridación se la confundió inicialmente con las calabazas de peregrino (Lagenaria siceraria). Hoy se cultiva extensamente en regiones templadas y subtropicales de todo el mundo.

Antes de pasar a enumerar la cantidad de propiedades que tiene la calabaza es importante que sepamos algunos de los nutrientes que nos aporta. Entre sus principales propiedades destacan el aporte de aminoácidos que nos brinda, la presencia de ácido oleico, palmítico y silícico. Las vitaminas son otro de los componentes presente en la calabaza, sobre todo la vitamina A y B, además es muy rica en sales minerales, especialmente fósforo, calcio, potasio y vitaminas C, E y B1. Tiene un bajo contenido de grasas y calorías por lo que es un alimento recomendable para incluir en dietas adelgazantes. Estos nutrientes son los que hacen que la calabaza sea un alimento con una buena influencia en el organismo a varios niveles. Actúa por ejemplo contra la retención de líquidos y estimula la función del páncreas ayudando a regular los niveles de azúcar en la sangre desapareciendo de esa manera la ansiedad por comer dulces.

La calabaza es un alimento que contiene altas cantidades de fibra, pero a pesar de ello es perfecta para devolver a nuestro intestino su estado habitual en los estados de diarrea y desajustes gástricos. Junto a esto es un alimento que nos ayuda a mejorar los síntomas del reuma, ya que es un buen diurético y en casos de artritis e inflamaciones articulares se encarga de ayudarnos a frenar los líquidos que en la mayoría de los casos causan en dolor.

Colabora con la eliminación de mucosidades en los pulmones, bronquios y garganta. La calabaza también tiene propiedades antioxidantes por lo que su consumo regular fortalece el sistema inmunitario.

El zumo de calabaza es un buen desintoxicante del cuerpo y actúa como laxante. Algunas sustancias de la calabaza, betacaroteno y alfacaroteno, disminuyen el riesgo de padecer cáncer de próstata y enfermedades cardíacas. Estas mismas sustancias son efectivas como tratamiento complementario de las cataratas.

Además de su poder laxante y diurético, la calabaza es de fácil digestión y estimulan la función intestinal. Es aconsejable para estados febriles durante el embarazo, para la inflamación de los intestinos, fiebre tifoidea, disentería y es muy recomendable para casos de raquitismo, caries dentales y para todas las enfermedades de los huesos.


Las semillas de calabaza también son otra de las partes que nos ayudan a mejorar la salud, y es que nos ayudarán a mejorar el estado general del cuerpo, pues las podemos utilizar para disminuir los efectos de la fiebre, al igual que nos ayuda a fortalecer el cerebro, a causa de los minerales que contienen y lo nutritivas que resultan para nuestro organismo. Sobre todo el efecto que tiene la calabaza es diurético y depurativo, por esto es una buena manera de mantener unos riñones en perfectas condiciones. Pero su función depurativa no solo se queda en eso, sino que además su alto contenido en fibra nos ayudará a mantener un organismo libre de impurezas y en perfectas condiciones.

Desde siempre se han utilizado las calabazas para acabar con los parásitos propios del intestino como las lombrices o las tenias que aminoran nuestra salud poco a poco. Simplemente la ingesta de sus pipas nos ayudará a eliminar a estos organismos que ponen en peligro nuestra salud. Para eliminar las lombrices intestinales se usan unas 30 semillas de calabaza bien molidas en una infusión de agua y ajenjo y se toma por las mañanas durante unos días.

SEMILLAS DE CALABAZA
Las semillas son uno de los alimentos mejor considerados para la dieta del futuro, pues son ricas en nutrientes, aceites y fibra de gran calidad. Entre estos nutritivos alimentos encontramos que las semillas de calabaza, tan conocidas por ser un alimento aperitivo, destacan por sus innumerables propiedades, entre las cuales podemos mencionar las siguientes.

- Son ricas en carbohidratos y aminoácidos.

- Contienen aceites y grasas benéficas para la salud, indispensables para el buen funcionamiento del corazón y el sistema nervioso.

- Ricas en vitaminas B, C, D, E, y K.

- Con alto contenido en minerales como el calcio, potasio, fósforo, hierro y niacina.

- Es muy rica en Zinc, mineral que ayuda a fortalecer la vista y a reforzar el sistema inmune del cuerpo, aumentando las defensas y evitando contagios y enfermedades infecciosas.

- Mejoran la función de la uretra y la vejiga.

- Pueden ayudar a evitar la formación de cálculos renales.

- Sus nutrientes y ácidos grasos ayudan a nutrir la piel y el sistema cardiovascular.

- Ayudan a evitar el endurecimiento de las arterias y a regular los niveles de colesterol.

- Las semillas de calabaza contienen una alta cantidad de triptófano, un aminoácido que, entre otras cosas, ayuda a combatir y eliminar la depresión.

- La leche de semillas de calabaza es muy nutritiva y tiene usos medicinales, sirve en caso de parásitos intestinales (incluida la Tenia o Solitaria), además de que es buen remedio para los hombres con problemas de próstata, ya que desinfecta y desinflama la próstata y las vías urinarias en general, ayudando a prevenir el cáncer en esta zona. Además, su gran aporte de aceites (linoleicos y linolenicos) y minerales como el fósforo y el hierro la convierten en un nutritivo alimento para el cuerpo en general.

- Las semillas de la calabaza se utilizan como calmantes y refrescantes, preparadas como bebida.

ACEITE DE SEMILLAS DE CALABAZA
Este aceite se elabora tostando y prensando las pipas de la variedad local de calabaza, es un aceite denso y dicromático (verde oscuro cuando se mira a través de él y color pardo o rojo oscuro cuando se le mira de frente). De aroma a frutos secos, es empleado para cocinar, sobre todo se usa para elaborar postres y aderezos. Es rico en ácidos grasos poliinsaturados, tras el aceite de linaza, posee el contenido más alto de colesterol de entre todos los aceites y grasas vegetales.

Este aceite es beneficioso para tratar enfermedades de la vejiga y la próstata, o para infecciones del tracto intestinal y lombrices.

Si vas a comprar aceite de semillas de calabaza es importante que revises que este no este combinado o mezclado con aceite de girasol. Este es un truco que suelen hacer los fabricantes para reducir el costo elevado que tendría el aceite de calabaza puro, ya que este tiene un proceso de extracción complejo y de alto costo.

LECHE VEGETAL DE SEMILLAS DE CALABAZA
Ingredientes:
1 taza de semillas de calabazas tiernas, crudas y peladas, remojadas previamente en agua pura durante 4 o 5 horas.
Melaza, piloncillo o azúcar morena al gusto (tratar de endulzar lo menos posible, puede omitir el dulce y beber sin endulzar)
6 tazas de agua pura.
1 cucharadita de canela o vainilla, en polvo.
Preparación: Poner todos los ingredientes en la licuadora y moler. Colar, si queda muy espesa, agregar un poco más de agua, si queda muy liquida, agrega un poco más de semillas. Si no desea que queden grumos en la leche, cuele con un paño. Sin embargo, si come algunos gránulos de las semillas trituradas, es muy sano también.

NOTA: puede reservar la leche sobrante en un molde bien tapado en el refrigerador, y consumir en los siguientes 2 días. Puedes mezclar esta leche con alguna fruta por la mañana, va muy bien con la papaya, el mango y la manzana. Resultaría un licuado muy nutritivo y energético.



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